Me tome el trabajo de
especificar algunas cuestiones y afirmaciones sobre la Danza Clásica (Ballet)
que muchos utilizan como argumento para no practicar tan bella disciplina. Como
profesora escucho muchas frases parecidas a estas, algunas basadas en mitos que
por suerte no son ciertos.
1º _ “Ya soy grande para aprender ballet”
Oigo
muchas frases parecidas: “A mí me encantaría bailar ballet, pero creo que soy
demasiado vieja(o) para empezar”.
“De
chica baile pero no se porque deje porque me encanta, ahora ya es tarde para
aprender”
Estas
afirmaciones vienen desde jóvenes a adultos y es verdaderamente preocupante. La
verdad es que nunca es demasiado tarde para empezar a hacer algo que quieras
hacer. Tal vez no llegues a ser un bailarín o una bailarina profesional si
comienzas muy grande, pero ese no es impedimento para entrar en el hermoso
mundo de la danza. Puedes disfrutar de la danza, incluso llegar a pisar un
escenario o convertirte en el mejor artista que puedes llegar a ser. Todo está
en querer, en proponértelo, tener fe, ganas y animarte a hacerlo. Los
obstáculos que nos ponemos siempre son mentales, tu cuerpo da para mucho más de
lo que te imaginas, y un simple número es el peor freno que le puedes poner.
¿Hasta
qué edad puedes bailar? Hasta la que vos desees! grandes artistas bailaron
hasta después de haber pasado el medio siglo de vida, e incluso después de abandonar
el escenario no fue excusa para dejar de disfrutar y participar de la danza.
Debe quedar claro que el arte es arte a los 10, 20, 30, 40, 50 y más.
2º - “¿Existe
una edad adecuada para empezar a bailar?” Realmente no, cada cuerpo y cada
persona son diferentes. Mientras más jóvenes seamos nuestro cuerpo es más
maleable y aprende con mucha más facilidad; demasiada exigencia y desgaste a edades
tempranas generan aversiones a la danza y los niños que son obligados con
frecuencia lo dejan y prefieren no retomarlo más adelante en la vida; aunque
los años óptimos para iniciar hayan pasado, eso no significa en modo alguno que
alguna actividad esté negada para nosotros o que ya nunca vayamos a poder
realizarla. Tomando en cuenta todo esto, la edad inicial es un proceso de
decisión individual y que requiere tomar varios factores en cuenta. Los
profesores realmente no podemos indicarte cuándo empezar, lo mejor que podemos
hacer es proporcionarte toda la información, y esperar que llegues a amar este
estilo de vida tanto como lo hacemos nosotros.
Con dedicación y esfuerzo todo se logra. Conozco la historia de varias
bailarinas famosas de ballet de todas partes del mundo que empezaron un poco
tarde. Lo importante es que te guste; si te gusta, hazlo!
3º - “No tengo flexibilidad para hacer ballet” Si es cierto que
algunas personas nacen con bastante flexibilidad y otros no, pero esto no
significa que si no nacemos flexibles no los seremos nunca. Con esfuerzo,
práctica y muchos estiramientos lo lograremos, es decir, uno no debe nacer
flexible; uno puede mejorar su flexibilidad.
"Soy muy grande para ser flexible". Esto no es cierto, lo que si es cierto es que cuesta, pero si puedes lograrlo. No olvides que querer es poder.
4º _“El estiramiento NO funciona” Esto es muy falso,
aunque si no ejecutas los estiramientos correctamente no podrás tener una buena
flexibilidad. Muchas veces las personas dicen eso porque se rinden fácilmente.
Para ser flexible hay que tener: paciencia, ser positivo/a y realmente proponértelo.
5º - “No tengo cuerpo
de bailarina”. ¿Que es tener cuerpo de bailarina o
bailarín? Si bien existe un ideal físico para bailar profesionalmente, históricamente
este modelo ha ido cambiando con los años, y no es necesario ser una sílfide
para disfrutar de los beneficios de la danza. Si ejecutas correctamente los pasos, estiramiento,
ejercicios, conseguirás fortalecer y estilizar tus músculos, no solo piernas y
brazos, sino que descubrirás músculos que aun no sabías que existían. Tengas el
cuerpo que tengas puedes aprender ballet sin ningún impedimento.
6º - “¿No son muy
chicos los niños de 3 años para aprender ballet?” Indudablemente todos encontraremos que una pequeña de 3 años vestida de bailarina
es lo más adorable del mundo. A mi parecer, a estas edades una clase de danza
debe servir para motivar el goce del movimiento, la creatividad, la musicalidad
y coordinación básicas, y en general la disposición del cuerpo a la danza,
incluyendo flexibilidad, alineación y fuerza. Todo esto se puede hacer a través
de juegos y dinámicas, y aún así habrá quienes cuestionen que los niños se
diviertan demasiado en una clase de iniciación al ballet. ¿Cuándo verán
técnica? ¿No debería ser la clase más rígida y disciplinaria? Este tipo de
dudas vienen de maestros y padres por igual, y todos nos preguntamos si existe
un punto medio entre aprender y divertirse.
Yo promuevo que las
clases de Ballet Inicial se enfoquen en que los niños se enamoren de la danza,
más que crearles la idea de que la clase de ballet es un lugar aburrido, que
además de todo duele.
Dedicar la vida a la
danza bailando profesionalmente requiere mucho esfuerzo, mucha dedicación y
sacrificar muchas cosas. Los padres cumplen un papel fundamental en este tema,
ya que los niños no toman decisiones por si solos. Los padres deben
acompañarlos en su crecimiento como bailarines y nunca dejar de oír sus deseos
que muchas veces difieren de los suyos. Muchos bailarines tuvieron que iniciar
el equivalente de una carrera profesional entre los 8 y los 10 años, algo que
una persona que se dedica a cualquier otra profesión no decide hasta los
18 o 20. En este caso, resulta indudable que alguna parte de las etapas de
desarrollo se verá truncada, con frecuencia la adolescencia. Por lo anterior,
es preferible dejar que los niños que entran en contacto con el mundo de la
danza disfruten de su niñez y vean la danza como algo divertido y estimulante.
Evidentemente, es
reducido el porcentaje que se dedicará de manera profesional a esto, pero vale
la pena guardar las exigencias de una vida profesional para después.
7º - “El ballet no es para hombres”. El ballet es delicado, pero no significa que
no sea para hombres. El ballet es para cualquiera siempre que entienda y ame el
arte de bailar. Para hombres y mujeres, no importa el sexo.
Homosexual, marica, gay, son algunos de los
apelativos que con frecuencia se escuchan al referirse a los hombres que
practican ballet, oficio por cierto de bastante exigencia física y mental, que
para cualquier deportista de alto rendimiento sería de digno respeto.
En pleno
siglo XXI ya no debería existir el tabú de ver a un hombre haciendo ballet. El
machismo y la ignorancia de esta sociedad admiten que sus hijos practiquen
deportes que a la vista de todo el mundo son “para hombres”: fútbol, lucha,
boxeo, artes marciales etc. Pero cuando a temprana edad ven algún indicio o
curiosidad por involucrarse en el mundo de la danza, el primer pensamiento que
viene a la cabeza de los padres es un cuestionamiento sobre la sexualidad de su
hijo, enseguida el recriminar este gusto y por último la prohibición de tal
actividad que ante los ojos de familiares y amigos es considerado como
deshonroso para las costumbres tradicionalistas de la familia.
Dentro
del ballet, los hombres juegan un papel fundamental, sus espectaculares giros,
sus vueltas en el aire, y grandes saltos, entre otra serie de pasos, son
indispensables para lograr una armonía perfecta en la danza, que
lamentablemente no pueden hacer las mujeres.
Creo que
hace falta conocimiento acerca de este arte y que el hecho de que los jóvenes
se integren a grupos de ballet no quiere decir que sean afeminados, aunque
no se desconoce que existe gran intervención de la comunidad homosexual; dicha
condición no tiene nada que ver con la práctica de esta danza, y que así mismo
hay gran número de heterosexuales que lo hacen por amor al arte y respeto a su
cuerpo porque la exigencia y dedicación requerida es colosal.
Ninguna actividad,
menos aun la danza se debe encasillar en un determinado género, sino todo lo
contrario. La danza es una expresión artística que no tiene edad, ni género, ni
límites, es un lenguaje que todos los seres humanos tenemos, y no animarnos a
desarrollarlo y estimularlo por no romper con estereotipos y prejuicios; es un
problema ya social, y creo: una gran deuda pendiente.
8º - "El
ballet es aburrido" - El ballet es un arte
hermoso, que muchos no se animan a probar creyendo que es aburrido. Tal vez
pruebes y te aburras, todo es probable, pero primero proba y después me contas.
9º – “¿En cuanto tiempo aprendo a bailar?” Aprender la técnica del ballet no es algo que
se pueda hacer en pocos meses, creo que nunca se deja de aprender, no hay límites
temporales, yo llevo más de 25 años y aun tengo mucho por mejorar. Yo
recomiendo que te tomes el mayor tiempo posible para trabajar y corregir tu técnica.
10º - “Ah, pero el ballet es re fácil!” - Se puede decir que practicar
Ballet Clásico es una actividad neurológicamente compleja, porque involucra
muchas funciones del sistema nervioso, dado que exige planear una secuencia de
movimientos, agudizar la atención, integrar la información auditiva, activar la
memoria de largo y corto plazo, pero también expresar sentimiento, a través de
la sensibilidad, es decir, traducir el movimiento en arte. Todo esto requiere
de un alto grado de concentración, implicando diversas áreas cerebrales.
Se piensa que bailar
clásico es muy fácil. Lo maravilloso de este trabajo es precisamente la
apariencia de sencillez y naturalidad que proyecta el bailarín al ejecutar sus
movimientos, pero eso sólo es posible cuando se alcanza el dominio de los
procesos cerebrales mencionados y de la técnica.
El
ballet, como otras actividades del arte, es un logro personal, alcanzado
mediante disciplina, esfuerzo y talento.
Lo más importante antes de que la flexibilidad, la fortaleza, el genero y la edad, es la pasión y las ganas de bailar. Estos dos son muchos más importantes para luego completar lo demás.
Hoy día para cualquier otra disciplina corporal, otros estilos bailables, se recomienda y hasta se EXIGE la incorporación de la técnica clásica como formación complementaria. Esto se debe a que la técnica de ballet clásico es UNICA y muy COMPLETA, sus beneficios son innumerables.
Entre ellos te nombro algunas de las ventajas de practicar ballet:
- Ayuda a tonificar los músculos de todo el cuerpo
- Otorga una postura corporal elegante
- Desarrolla la coordinación motriz
- Promueve el control y conciencia del cuerpo
- Mejora la flexibilidad de ligamentos y articulaciones
- Aporta técnica de giros y saltos
- Mejora el equilibrio
- Entrega agilidad en los movimientos
- Desarrolla el ritmo
- Mejora la circulación y trabajo respiratorio (sistema cardiovascular)
- Promueve un desarrollo saludable a través del ejercicio físico
- Fortalece memorias corporales y visuales
- Favorece el drenaje de líquidos y toxinas, así como la eliminación de las grasas
- Aumenta la resistencia física
- Disminuye el riesgo de osteoporosis en edad adulta
- Descubre los potenciales físicos y artísticos de cada persona
- Estimula la confianza en sí mismo
- Entrega comprensión y concientización del sistema del trabajo de grupo
- Es un buen método para superar la timidez y establecer nuevas relaciones
- Permite desinhibirse y liberar tensiones
- Ayuda a la formación de alumnos organizados y disciplinados
- Desarrolla la concentración
- Ayuda a expresar las emociones y canalizar la adrenalina
- Aumenta la creatividad
Espero que les haya servido, y cualquier consulta no duden en hacerla, muchas gracias por su tiempo!!
Laura Gutiérrez
Profesora de Ballet y Directora de Promenade